VINAGRE DE HIGOS FERMENTADO CASERO

La abundancia de la naturaleza y el exceso de higos me llevaron a buscar alternativas más allá de mermeladas, chutneys y secar higos en la deshidratadora o al Sol. He ido un pasito más allá para buscar alternativas diferentes al exceso de higos de nuestros campos y de esa necesidad ha surgido esta maravilla que hoy te comparto: el vinagre de higos casero.

 

Si hay algo en estos momentos de mi vida que me emocione es caminar cada día un pasito más hacia la autosuficiencia: hacer mis fermentos, conservas, huerto, plantas aromáticas, aprender a identificar plantas silvestres y construir mis propios muros de piedra, por poner algunos ejemplos.

Así que esta es una de esas recetas que me emocionan especialmente por ser de aprovechamiento total.

Si no tienes higos en exceso y los tienes que comprar a tropecientos euros el kg, no desistas, puedes hacer esta receta con manzanas, peras u otra fruta dulce y explora según lo que tengas a mano, de temporada y en más cantidad.

Dicen los mundos frikis de la fermentación que si hay algo fácil en el mundo del fermento es hacer vinagre porqué en todo caso lo difícil es hacer un vino de higos y que este no se nos avinagre (lo he intentado).

Así que hacer vinagre es mucho más fácil de lo que imaginas, lo difícil es lo otro.

Vamos a fermentar la fruta con agua y azúcar esto hará primero una fermentación alcohólica y a posteriori una fermentación acética o de vinagre.

INGREDIENTES:

  • 5 litros de agua sin cloro
  • 500g de azúcar blanco o moreno ecológico
  • 3-4 kg de fruta (higos, manzana u otra fruta dulce con su piel para aportar levaduras)
  • Opcional: 1 taza de vinagre de sidra de manzana sin pasteurizar o una madre de vinagre.
  • Opcional: Levadura (si usas fruta sin piel) Sacharomyces ceresevisiae la misma que se usa para el pan.

Utensilios:

Recipiente grande, donde quepa el agua y la fruta y quede aún espacio libre para mezclar y oxigenar la mezcla. Yo compré el que has visto en Instagram por unos 15€

Espátula de madera, paño de algodón y goma.

 

PROCESO:

1 – Mezclar 2 tazas de azúcar con los 5 litros de agua sin cloro a temperatura ambiente.

2 – Cortar los higos con calma revisando que no tengan gusanos y cortándolos en 4-8 trozos e ir metiéndolos dentro del recipiente con agua y azúcar.

Opcional: si pelamos la fruta podemos añadir un poco de levadura disuelta previamente en agua dentro de la mezcla para activar la primera fermentación alcohólica.

3 – Tapar con un paño de ropa y una goma y dejarlo fermentar unos 10-12 días removiendo un par de veces al día. Removiendo dos veces al día ayudamos a que aumente la actividad de fermentación de las levaduras a causa de la oxigenación.

4 – Observarás que hay burbujas y como espumilla, hacia el día 8-10 esta cada vez estará menos presente.

5 – Hacia el día 10-12 puedes retirar todos los trozos de fruta. Ahora lo que tienes en este bote será el vino de higos, por supuesto puedes tomar este vino o puedes ponerlo en garrafas con trampa de aire para hacer vino de higos.

6 – Ahora nos hemos quedado con el vino de higos (1a fermentación) y vamos a dejar reposar para que se haga una segunda fermentación acética o de vinagre.

7 – En este momento si dispones de vinagre de manzana sin pasteurizar o una madre de vinagre puedes añadirla -> esto acelerará el proceso de fermentación.

8 – Dejar fermentar 4-6 semanas para conseguir un buen vinagre yo lo dejo tapado por higiene y voy oxigenando la mezcla, también puedes usar un paño y una goma.

9 – Puedes probarlo pasado este tiempo y con el sabor ya sabrás si ya es vinagre o no. También te puede ayudar si ves en la superficie del bote un scoby o madre de vinagre que nos indicará que está en proceso.

A partir de aquí puedes empezar a utilizar el vinagre y puedes conservarlo sin problemas rellenando la botella que uses cada cuando necesites teniendo cuidado de utilizar utensilios limpios y que no entre dentro nada del bote.

También suelo añadir a este gran bote de vinagre, restos de kombucha que no han carbonatado bien y que contribuyen a alimentar la mezcla durante todo el año.

 

Espero que disfrutes mucho de esta receta de aprovechamiento 🙂 si quieres aprender más sobre los beneficios de los fermentados, la microbiota y sobre una alimentación antiinflamatoria ancestral revisa mi Masterclass Antiinflamatoria Accionable.

 

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