TIEMPO DE SETAS

Rovellons, pinatells, pebrassos, llanegues… En nuestro pueblo (y el de mis suegros) cuando asoma el otoño estamos todos bien atentos a la lluvia, el frío y el viento observando atentamente para que se den las condiciones idóneas y crezcan «los rovellons» en mi pueblo y «les mucoses» en el pueblo de mi pareja. Este año está siendo bastante tranquilo para nuestro «fanatismo setil», esperemos a ver como evoluciona la temporada aunque parece que de momento pinta medianamente buena.

En este post no os voy a hablar de nutrición ya que para mi ir a buscar setas es mucho más que encontrarlas, así que os voy ha hablar de conexión. Pasear por el bosque en su búsqueda me transporta a todo lo que las rodea: el precioso otoño. Sentir el olor del bosque, ensuciarme las manos de tierra, compartir con amigos y familia la naturaleza, alegría máxima cuando los encuentras y esperanza para buscar en otro lugar cuando no. Es querer que llueva y contar los 21 días para que salgan, dejar todo lo que tienes que hacer esa tarde para ir a hechar un vistazo a aquel arbusto, emocionarnos con cada uno que encontramos, oler a bosque, gritar al encontrar una araña y superarlo al momento porqué hay un rovelló al lado, pincharnos las piernas entre la maleza y que no nos importe, es simplemente una conexión con el presente y la naturaleza brutal. Y, si no encontramos, no pasa nada porque al final nos llevamos todo esto y mucho más, pura conexión.

Me fascina porqué gracias a esta búsqueda estoy atenta a cada detalle del bosque como en ningún otro momento del año, me fijo en cada bultito en búsqueda de una alita marrón que asome, de otra forma nunca me llegaría a en tanto detalle, es seguramente el momento de más conexión que tengo con el bosque. Pura presencia y magia.

Y por si fuera poco, con tanta conexión, buscar rovellons también me conectan a mi infancia y con mi abuela paterna, me pasa como con las aceitunas con mi abuelo materno. Es junto a ella que he aprendido a pasear por el bosque y observar los arbustos y levantar bultitos de pinaza sospechosos de premio, yo y ella tenemos nuestros sitios que visitávamos cada año. Ahora mi abuela ya no puede venir por dificultades de movilidad pero yo voy por las dos y comparto con ella parte del premio, aunque el premio en verdad siempre ha sido estar con ella.

En esta primera salida de este otoño, por ejemplo, hemos conseguido una cestita de níscalos (rovellons), lenguas de gato y un muchas de negrillas. Más adelante si la producción es buena, escribiré otro post hablando más de diferentes especies y de tema nutricional, ahora me apetecía simplemente compartiros esto. Porqué creo que necesitamos cada vez más reconectar con la naturaleza y sus estaciones.

Sal al bosque y créeme da igual si encuentras o no setas lo importante es ¡buscarlas y disfrutar de todo lo que lo rodea!

¡Que tengáis un feliz fin de semana y que encontréis muchas setas!

Aquí te dejo la receta que hemos preparado con estas primeras setas Ossobuco con negrillos

2 Comentarios
  • MARÍA TERESA
    Escrito el 21:35h, 01 diciembre Responder

    Lo de salir a buscar setas en mi casa se ha hecho de siempre, sobre todo mi padre, va a buscar setas de cardo que son una delicia. Yo no suelo tener mucha suerte, me pasan desapercibidas 😉 La receta del estofado hace salivar, ÑAM!

    • Dúnia Mulet
      Escrito el 11:04h, 05 diciembre Responder

      Siii, es una tradición muy bonita, nos encanta salir a pasear por el bosque estos días! Y la receta está de muerte, el ossobuco queda genial en un buen estofado, espero lo pruebes, ya verás que fácil y bueno!

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