PASTEL DE CARNE, HÍGADO Y VERDURAS

Descubrí esta receta de pastel de carne con hígado a través de Laura García y me decidí a hacer mi versión de este super «Meat Loaf» con lo que tenia en casa. Cada vez que lo preparamos ponemos verduras diferentes, lo que tenemos en casa vaya y ¡siempre queda delicioso!

Era consciente de los beneficios que tiene consumir hígado de animales eco y de pasto pero necesitaba camuflar un poco su textura (más que su sabor) así que cuando dí con la receta de «Meat Loaf» de Laura me lancé de cabeza, de eso hace ya un tiempo y, poco a poco, he ido creando mi propia versión.

A lo mejor estás pensando, ¿yo comer hígado? ¡ni de coña! Si te da asco solo de pensar que esta receta pueda contener hígado, déjame explicarte cuales son los beneficios de incluir este super alimento en tu alimentación y luego decides 😉

EL HÍGADO, UN SUPER ALIMENTO

Actualmente en nuestra sociedad raramente comemos vísceras o otras partes del animal que no sean el músculo del animal: pechuga, pierna, bistec, solomillo… y descartamos la piel, el hígado, el corazón, las manitas,… y, a la vez, nos perdemos un gran valor nutricional. Nuestros antepasados cuando cazaban lo primero que consumían eran los órganos, ellos sabían de su gran poder nutricional. Nosotros estamos perdiendo este conocimiento y tradición de aprovechar todo del animal, nuestros abuelos o personas mayores de la familia los consumen y, a nosotros nos da asco solo de pensarlo (me incluyo hasta hace poco) y así descartamos interesantísimos superalimentos como el hígado el gran multivitamínico que nos brinda la naturaleza. Te cuento un poco más sobre este gran tesoro, yo lo suelo consumir de pollo eco y de pasto.

BENEFICIOS DE SU CONSUMO

    · Multivitamínico excepcional rico en vitamina A (el alimento con más vitamina A de la naturaleza: 30 g nos aporta 130% de la ingesta diária recomendada), D, E, K, B12 y folato (recomendado para la fertilidad), zinc, magnesio, cobre, selenio y fósforo. (en este artículo encontrarás una tabla sobre los nutrientes del hígado respecto a la carne muy interesante)

    · Gran cantidad de hierro de muy fácil asimilación que nos ayudan a combatir la anemia.

· Por su alto contenido en minerales y vitaminas esenciales nos ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunitario.

    · Gran cantidad de vitamina B2: esencial para la producción y regeneración de los tejidos celulares, incluidos la piel muy recomendable en caso de descamación y problemas cutáneos. Solo 25 g de hígado tienen la cantidad diaria recomendada de esta vitamina.

    · Rico en vitaminas del grupo B interesante para: prevenir exceso de homocisteína (indica riesgo cardiovascular), regular el metabolismo energético, cuidado de piel mucosas y cabello y también en el cuidado sistema nervioso ya sea en la transmisión de los impulsos nerviosos como en la regulación de dichos impulsos.

    · El perfil de aminoácidos del hígado (rico en glicina) es diferente al del músculo del animal (más rico en metionina). Si comemos mucho músculo sin ninguna cantidad de vísceras puede haber un exceso de metionina y, en consecuencia, un desequilibrio entre estos aminoácidos.

    · Contiene CoQ10, un nutriente que es especialmente importante para la función cardiovascular.

· Es una fuente interesante de purinas, compuestos que contienen nitrógeno que sirven como precursores de ADN y ARN.

(+ info sobre beneficios de consumir hígado aquí)

Yo personalmente prefiero comprarlo eco y de pasto ya que así me aseguro que los animales han sido bien tratados, han vivido en libertad y sus órganos al igual que su carne son más interesantes a nivel nutricional. Suelo comprar hígado de pollo (por su gusto más ligero) y hacer esta receta 1 vez al mes, con ella tenemos pastel para 6 raciones y como somos 2 en casa, con unos 250 g de hígado de pollo comemos 3 raciones mensuales de 40 gramos aproximadamente suficiente para poder disfrutar de sus magníficos beneficios.

Para absorber mejor el hierro de este delicioso pastel de carne acompáñalo con ensalada de hoja verde aliñada con zumo de limón o toma una fruta cítrica de postre (la vitamina C facilita la asimilación del hierro).

 

INGREDIENTES

· 250 g de hígado de pollo eco y/o de pasto
· 400 g de carne picada de ternera eco
· 3 huevos eco
· 4 ajos
· 2 cebollas tiernas
· 1 calabacín mediano
· 2 zanahorias
· 4 C de harina de tapioca
· 3 hojas de acelgas
· Aove
· Sal marina
· Especias (un poco de todo y en cantidad a ojo): puñado de perejil fresco, tomillo fresco, semillas de hinojo, ras el hanut (mezcla de especies marroquí), orégano y pimienta negra.

PREPARACIÓN

1. Pelamos las zanahorias las cortamos en trozos muy pequeños y las hervimos hasta dejarlas al dente.

2. Fileteamos los ajos finos y cortamos a cuadraditos las cebollas y el calabacín y los sofreímos por este orden, dejando unos minutos entre cada uno primero el ajo para que el aceite coja sabor, luego la cebolla que es más dura y finalmente el calabacín. Cuando estén todos juntos y cocinados en su punto añadimos las hojas de acelgas cortadas a trocitos y la zanahoria cocida, salteamos un poquito para que todo se amalgame y corregimos de sal y pimienta.

3. Vertemos el hígado en una batidora con una pizca de sal y trituramos completamente (esta es la parte más hardcore del asunto). Versamos el hígado licuado junto a los huevos batidos, salpimentamos, batimos junto con un tenedor y luego añadimos el salteado de verdura y mezclamos bien.

4. Aliñamos la carne picada con sal, pimienta negra y el manojo de perejil picado y le añadimos a la mezcla anterior junto con la harina de tapioca y las especies. Mezclamos todo sin llegar a chafar demasiado la carne, nos interesa que el pastel quede granuloso y se noten las diferentes texturas.

5. Precalentamos el horno a 180º. Versamos la mezcla en un molde alto, tipo pan de molde y horneamos durante 45-50 minutos a esa 160º (dependerá siempre del tipo de horno, gas o eléctrico, id comprobando con un palillo como si de un pastel se tratara).

6. Una vez listo, dejar enfriar un poco y desamoldar y ¡disfrutar!

Nosotros lo consumimos en 3 comidas para dos personas, si lo congeláis cortado es muy práctico para descongelar una noche para cenar o incluso se puede comer frío como de si un paté de campaña francés se tratara.

¡Y listo! Tenemos a punto un magnífico pastel de carne e hígado para todo el mes. Por supuesto puedes adaptarlo a tus gustos y necesidades, con berenjena por ejemplo, queda fenomenal (foto de la derecha), adáptalo a tus verduras preferidas o a lo que tengas en casa. Espero os resulte interesante para añadir este super alimento a vuestro recetario y podáis así beneficiaros de sus múltiples virtudes ¡espero lo disfrutéis!

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