HIPÉRICO: 4 recetas fitoterapéuticas con A Sol i Serena

Foto de Albert Farnós

Las plantas nos han acompañado desde el principio de los tiempos: son alimento, medicina,  belleza, vida que nos rodea y se nos ofrecen de forma gratuita, con total entrega. Dice Mariano Bueno que a veces “la solución más saludable y efectiva para nuestros problemas crece, espontánea, junto a los caminos y los laderas de los montes” y yo añadiría y ha estado en tu familia desde siempre. 

En este artículo Olga Llaó Casanova fitoterapeuta y mujer hierbas nos comparte parte de su sabiduría sobre los usos del hipérico: identificación, recolección, uso por vía oral y tópica y su receta secreta del oleato y unguento. Una mujer con una profunda conexión con la naturaleza y su poder curativo al frente de @asoliserena y que tengo la suerte de tener en mi vida como amiga del alma. Te dejo con su sabiduría…

HIPÉRICO – Hypericum perforatum L. 

Corazoncillo, Hierba de San Juan; Pericó, hipèric, herba de cop, herba de Sant Joan (en català) – Hypericum (en inglés)

El hipérico es una planta perenne de la familia de las hipericáceas pero es más conocida por ser una de las famosas “hierbas de San Juan”. El hipérico es un regalo solar para nuestro cuerpo y alma del que estoy absolutamente enamorada y ojalá con este post os enamoréis también… 

FLORACIÓN y RECOLECCIÓN

El hipérico florece de abril a junio, aunque cada vez parece que florece antes. En nuestras tierras es muy raro que en junio todavía haya hipérico en flor, la mayoría florece en mayo. En cambio, en julio todavía encuentras en zonas del Pirineo. Su floración dependerá de la exposición solar de la zona donde crece la planta. 

Crece en lugares secos y soleados cerca de caminos, bosques, tierras bajas y también en montaña. Su tallo es recto, con base leñosa y ramificada con brancas muy finas. Sus hojas son alargadas y pequeñas con micro puntos (de aquí viene el nombre de perforatum).

Recolectamos las flores. Sus sumidades floridas están formadas por 5 pétalos de color amarillo solar intenso. Estarás plenamente segura o seguro que estás recolectando hipérico porque te dejará las manos con cierto tinte rojo. Es precisamente esta sustancia (la hipericina) la que buscamos al macerarlo. 

La mejor hora para recolectarlas es sobre las 12h del mediodía porque es cuando el sol está más alto y por tanto, la energía de la planta está en las partes superiores, siendo las flores las que reciben el máximo de luz solar del día. En ese momento están en su esplendor y con todas sus propiedades a full.

USOS por vía oral: INFUSIÓN

Aunque los beneficios del hipérico están plenamente probados y se ha usado en todas las edades de la humanidad me gustaría dejar claro (ADVERTENCIA!) que hay que tomar la infusión de flores de hipérico con cuidado y siempre de forma supervisada por una persona especialista porque su interacción con otros medicamentos tiene importantes contraindicaciones, hay que evitar también un uso prolongado y se desaconseja en embarazadas. 

Dicho esto, y siempre teniéndolo muy en cuenta, algunas de sus propiedades para su uso oral nos las indicaron ya la antigua civilización griega que la bautizaron como “la planta de la alegría»: es antidepresiva, ligeramente sedante y reconstituyente del sistema nervioso, lo que la hace indicada para aliviar depresiones leves, estados nerviosos, insomnio, ansiedad, estrés e irritabilidad, lo que también la hace especialmente indicada para las mujeres en el cambio de fase a la menopausia. 

Foto de Albert Farnós

USOS por vía tópica: OLEATO (maceración) y UNGÜENTO

Desde mi experiencia, es el uso con el que me siento más cómoda y el oleato que utilizo en casi todos los ungüentos que preparo. Al macerar las flores de hipérico en un aceite vegetal obtenemos un oleato/macerado con dos conjuntos de propiedades: las que nos ofrece el aceite base con el que lo maceramos y las propias de las flores de hipérico. En este caso y por proximidad territorial, nosotros siempre lo maceramos con aceite de oliva virgen extra de nuestras tierras que tiene propiedades (entre otras mil) antioxidantes, cicatrizantes y antiinflamatorias.

El segundo conjunto de propiedades que obtendremos es todo lo que le añaden al aceite la maceración de las sumidades floridas del hipérico, obteniendo un oleato:

        – Antinflamatorio, antiálgico, descongestionante. Es ideal masajearte con él tras fuertes golpes, torceduras, dolores musculares, articulares, lumbares, ciática, etc. Yo también lo uso cuando tengo dolores menstruales fuertes: masajeándome con él la zona de los ovarios y las lumbares varias veces al día.

       – Cicatrizante y regenerador cutáneo, sobretodo en irritaciones, eczemas, hemorroides, úlceras, en quemaduras solares (reduce enormemente los efectos de una exposición solar excesiva) y también ¡en quemaduras de cocina!

       – Su efecto calmante y antiinflamatorio lo hace ideal para aliviar las picaduras de insectos o sarpullidos.

(ADVERTENCIA!): El hipérico es fotosensible por lo que hay que evitar su aplicación tópica si nos va a dar el sol ya nos pueden aparecer manchas.

MÉTODO DE MACERACIÓN A SOL I SERENA.

Para conseguir el extraordinario macerado de hipérico (en nuestras tierras es conocido también como “oli de cop), esta planta nos lo pone (también en eso) bien fácil:

       – Recolectar las flores de la planta: recordad que la mejor hora para ello es sobre las 12h del  mediodía: están en su esplendor y a full de sus sustancias (no os esperéis al solsticio de verano para      que sea más “mágico” porque seguramente la planta ya estará pasada, creédme 😉

No dañéis la planta, coged sólo sus flores y no todo el tallo. Lo que yo hago es dejar siempre algunas flores en cada planta para que esparza las semillas y el año que viene (por favor!) vuelva a florecer en la misma zona. 

– Separadas bien las flores de hojas y tallos que se nos hayan colado al recolectarlas (no hace falta ser muy perfeccionista, no pasa nada si se cuela alguna hoja y/o tallo…) las pongo a macerar (sin secar) en aceite de oliva virgen extra. 

– Primero pones las flores en un tarro y luego vas añadiendo el aceite, es importante que no te quede ninguna flor por encima del aceite, se enranciaría.

– Yo lo dejo mínimo (en ocasiones lo dejo mucho más tiempo) 40 días a sol i serena (a sol y sombra). Hay que tener en cuenta que la maceración a sol y sombra se hace por los cambios de temperatura y cómo afectan a la maceración de la flor, pero no se aconseja que le dé el sol directamente. Para evitarlos, yo le pongo una maceta girada encima y listos.

– Mientras lo tenemos en maceración, los días que me acuerdo lo agito un poco para que se macere bien.

– Una vez ha pasado el tiempo y la maceración ya es roja hipérico, está listo para filtrar y guardar! Para filtrarlo yo utilizo muselinas o bolsas para hacer leche vegetal así me aseguro que no entra ningún resto vegetal. Lo guardo en un bote o botella de cristal en un lugar alejado de la luz (dentro de un armario) y ya está listo para que te lo apliques o hagas con él… ungüentos!

                                             Foto de Marina Morillo

UNGÜENTO

Otra opción para una aplicación más local e intensa, sobre todo por sus efectos cicatrizantes, regeneradores y calmantes es hacer UNGÜENTO DE HIPÉRICO usando el oleato. Mi fórmula infalible para crear ungüentos es con las siguientes proporciones 21% de cera de abejas + 79% de macerado de hipérico. 

El procedimiento es tan fácil como poner a calentar al baño maría el aceite de hipérico y añadir la cera de abejas (cuánto más pequeños los trozos mejor porque antes se fundirá y así no tenemos tanto tiempo el aceite en calor) cuando la cera esté

fundida y diluida en el aceite ya tenemos el ungüento listo. Faltará distribuirlo en tarros y dejar enfriar. 

Puedes modificar perfectamente esta fórmula si quieres hacer un ungüento más potente, utilizando aceites esenciales por su alto concentración de principios activos. La fórmula quedaría así: 21% de cera de abejas + 69% de macerado de hipérico o conjunto total de aceites vegetales + 10% aceites esenciales (que tengan los principios activos más recomendables para el uso que le quieras dar al ungüento). 

Os dejo los ingredientes del ungüento para calmar las picaduras de mosquitos (o insectos varios) que seguro nos afectan este verano. A nosotros nos funciona y cada año hago cantidades industriales 😉

           – 21% de cera de abejas

           – 69% de aceites vegetales: 55% de macerado de hipérico + 14% de macerado de caléndula.

           – 10% de aceites esenciales: espliego, geranio, siempreviva, eucaliptus citriodora, clavo, citronela y                manzanilla romana. 

El procedimiento de elaboración es el mismo, lo único que no añadimos los aceites esenciales hasta que la mezcla de cera y macerado no estén a temperatura templada porque sus principios activos son extremadamente sensibles al calor y se volatilizarían. 

Como con la mayoría de las plantas, podríamos escribir más y más sobre ellas y nos faltaría siempre algo. Espero que este breve repaso os ayude a identificar el hipérico, recolectar sus flores y a experimentar con él porque os aseguro que todo lo dicho se queda corto, es un imprescindible de tu botiquín natural para: la piel, inflamación (síndrome premenstrual, quemaduras, golpes, exceso de exposición solar y infusionada para mejorar nuestro estado de ánimo.

Olga Llaó Casanova, fitoterapeuta y mujer hierbas

@asoliserena

 

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