Cuida tu salud digestiva para cuidar tu salud mental

¿Realmente es posible cuidarnos emocionalmente a través de la nutrición?

Para explicarte cómo la salud de tu intestino y el equilibrio de tu microbiota afectan a tu salud mental y emocional voy a hablarte de conceptos como el eje intestino-cerebro, el intestino permeable, la disbiosis intestinal o el nervio vago, además de sumergirnos en qué opciones tenemos para beneficiarnos de esta comunicación entre intestino y cerebro.

Bien.

Lo primero que quiero decirte, es que nuestro cerebro también se inflama, al igual que lo hace nuestra piel, encías, intestinos… Sí, nuestro cerebro se inflama, esto es lo que conocemos como neuroinflamación.

Este es uno de los temas más candentes que hay en la literatura científica, ya se ha demostrado en varios estudios que existe una relación directa entre lo que comemos, cómo afecta a la microbiota y el nivel de neuroinflamación en que repercute.

Imagínate cuántas personas hay que su alimentación no es la más correcta y que tienen alteraciones en la microbiota. Pues bien, todas esas personas que tienen disbiosis es muy probable que tengan cierto grado de neuroinflamación.

En este estudio el neurocientífico Miguel Toribio-Mateas nos explica como mejorando nuestra microbiota podemos generar neuroprotección.

Entonces, tenemos nuestro cerebro y nuestros intestinos conectados a través de dos vías: a través del nervio vago y del sistema nervioso entérico.

Para que se vea más claro: nuestra microbiota se conecta con nuestro cerebro a través de dos vías principales al igual que la conexión a internet.

– CONEXIÓN POR CABLE: lo que vendría a ser la vía del nervio vago, el cual comunica al intestino con el cerebro de una manera bidireccional

– CONEXIÓN POR ONDAS WIFI: que sería la vía sistémica a través de hormonas que produce nuestro cerebro o nuestra microbiota intestinal (que produce la mayor parte de serotonina y la mitad de dopamina de nuestro organismo).

Por eso cuando tenemos una disbiosis intestinal es muy probable que venga a la par que estrés emocional, ansiedad, algún suceso inesperado, duelos. Casi siempre los actientes que vienen a consulta tienen ambas, hasta día de hoy no he visto actientes con disbiosis que estuvieran super relajados y en paz consigo mismos.

De hecho, el funcionamiento de las hormonas de nuestro cuerpo viene mediado por el tipo de microbiota que tenemos a nivel intestinal, ya que también el hipotálamo está estrechamente conectado con las bacterias que habitan en nuestro intestino. Te dejo este estudio por si quieres profundizar más en este sentido.

Por lo tanto: la salud de tu intestino va a mediar la salud de tu cerebro y al revés.

No, no está todo en tu cabeza. Ni tampoco todo en tu intestino. Gut Brain Axis es el termino Eje Intestino-cerebro en inglés

¿Quién puede ser susceptible de tener neuroinflamación?

Casi seguro que puede tendrán neuroinflamación personas con una enfermedad neurológica (Alzehimer, Parkinson…), enfermedad de tipo autoinmune en estado agudo y sobre todo aquellas personas que tengan autoinmunidad relacionadas con SNC. Así como personas con depresión , ansiedad, TOC e incluso condiciones como el autismo suelen tener microbiotas en disbiosis. Es decir, la mayor parte de las personas que tenga alguna de estos desequilibrios va a tener a la vez alteraciones en la microbiota, porque una mente en desequilibrio suele ir ligada con la neuroinflamción y un intestino inflamado o en disbiosis; así que bajando la inflamación del intestino mejoramos la inflamación del cerebro.

Y por supuesto aprendiendo también mejoramos nuestra salud mental y neuroinflamación gestionando nuestro estrés, ansiedad, entendiendo el funcionamiento de la mente, sanando traumas y otras situaciones que nos generan malestar psicológico y emocional, descansando y durmiendo suficiente y de forma reparadora, entre otras.

Diapositiva de mi último taller grupal sobre eje intestino-cerebro donde explico en detalle el tema de la neuroinflamación.

 

Y CON LA HIPERPERMEABILIDAD INTESTINAL EMPIEZA TODO EL LIO…

La hiperpermeabilidad intestinal o “leaky gut» se produce cuando nuestra mucosa intestinal y enterocitos (células epiteliales del intestino) sufren una serie de ataques a su integridad, lo que lleva a que las uniones estrechas se separen más de lo debido y dejen entrar a nuestro torrente sanguíneo sustancias de mayor peso molecular que el cuerpo interpreta como agresores o «toxinas» produciéndose la llamada endotoxemia y una respuesta exagerada del sistema inmune a estas sustancias que puede desencadenar en intolerancias o enfermedades autoinmunes.

Este impulso inflamatorio llegar a la barrera hematoencefálica a través de la sangre, el nervio vago y las hormonas, por eso se suele decir que cuando hay hiperpermeabilidad intestinal suele haber también una hiperpermeabilidad de la barrera hematoencefálica. 

Un intestino permeable repercute en un cerebro permeable y la microbiota es un punto importantísimo en esto. Una microbiota en equilibrio (o eubiosis) nos indica salud intestinal; del mismo modo, una microbiota en equilibrio produce un equilibrio en salud mental, y al contrario.

Entonces tener una microbiota en equilibrio y alimentarnos y nutrirnos de una manera saludable es muy importante para mejorar nuestra conectividad cerebral, para bajar la inflamación, y así mejorar la salud de nuestro cerebro; y a la vez, esa microbiota saludable va a reparar la integridad de la barrera intestinal.

Y llegados hasta este punto, ¿Qué podemos hacer para equilibrar este eje intestino-cerebro?

1- Seguir una alimentación antiinflamatoria de temporada, de proximidad y variada: Si esto es algo que te interesa tienes a tu disposición el Ebook de “Alimentación Antiinflamatoria para las cuatro estaciones”.

2- Movernos regularmente y hacer ejercicio físico: El ejercicio físico promueve la supervivencia neuronal y la neuroplasticidad, además de optimizar las respuestas neuroendocrinas y fisiológicas al estrés psicosocial y físico. Además sensibiliza al sistema nervioso entérico mediante la promoción de procesos como la plasticidad sináptica, la neurogénesis o la autofagia. Es decir, en general tiene muchos beneficios protectores y preventivos de patologías, tal y como se muestra en este estudio.

3 – Gestión emocional y del estrés: En el Programa Sal de tu mente y nutre tu vida (SMNV) podrás ahondar en tribu en aspectos como la presencia y la calma, el mindfuleating, aprender a desenredarte de tu mente para tener más paz, mejorar tu relación con la comida, comer con atención plena y, ante todo, nutrir tu autocuidado. Aviso de la apertura de inscripciones a través de la AliMent Letter, suscríbete aquí.

4 – Cuidar de nuestro descanso y nuestro sueño: Y es que la privación del sueño influye negativamente en todos los aspectos de la salud. Es precisamente cuando dormimos, durante el tiempo y las condiciones adecuadas, que nuestro cerebro puede “barrer” y limpiar la basura cerebral que hemos ido acumulando a lo largo del día. No favorecer esas labores propias de mantenimiento te puede predisponer a patologías futuras como el Alzheimer

5 – Estimular el nervio vago y el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP): El nervio vago se sana y se estimula a través de actividades que estimulen el SNP: como la respiración, el ejercicio, exposición al frío, acupuntura, naturaleza, música, sexo, meditación, aromaterápia, no quedarse pegado a pensamientos o bucles mentales (terapia ACT), conciencia corporal,…

6 – Estar en contacto con la naturaleza: ¿Has escuchado hablar de los baños de bosque? Se ha demostrado en varios estudios que los árboles forestales tienen un potencial terapéutico en procesos inflamatorios como la neuroinflamación. Además, estar descalzo o tocar la tierra con nuestras manos desnudas regularmente nos ayuda a mejorar nuestra microbiota, ya que adquirimos más riqueza bacteriana.

7 – Fermentar, remojar y germinar: Consumir alimentos fermentados como el chucrut, pickles o el yogur de almendras casero es de gran ayuda para que nuestra microbiota pueda producir sustancias altamente neuroprotectoras.

Y hasta aquí el post de hoy.

Si necesitas que valoremos tu situación, te acompañemos de forma individual y tracemos un plan para empezar a mejorar tu salud, todo esto acompañada por el Equipo AliMent, encuentras la información justo aquí.

Este artículo ha sido escrito con la colaboración y soporte de Natalia Durán, alumna en prácticas.

Pd: Si el tema de conocer tu microbiota intestinal y sus funciones es algo que te interesa, te dejo aquí un artículo que seguro te va a interesar.

 

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