CREMA DE ACELGAS

¿Crees que no te gustan las acelgas? ¿Estas segura? Desafía tu mente y las historias que te cuenta acerca de esta humilde verdura de hoja y cuida de tu microbiota con esta sopa de acelgas mega sabrosa gracias a una especie clave.

Estas sopas estan alimentando mi hambre celular y mi microbiota de estos días que el cuerpo me pide más verdura, hidratación y fibra. Claro esto no es cuestión de detox ni historias de estas, es simplemente cuestión de que me lo pide el cuerpo a gritos ¿Te sientes identificada? El cambio de hábitos alimenticios durante las fiestas se hace notar en lo que nos pide el cuerpo, así que a retomarlos y, si te apetece, con un extra de verduras al vapor, caldos o cremas que remineralizan, hidratan, nutren y ayudan a detoxificar el hígado de excesos.

Podemos encontrar acelgas cualquier época del año pero es ahora entre otoño e invierno cuando estan en su mejor temporada y aunque tengan esta apariencia y este aura de verdura humilde estan cargadas de nutrientes muy interesantes. Por ejemplo, son muy ricas en vitaminas A, C y E; en fibra (interesantes para combatir el estreñimiento) y tienen mucho aporte en minerales, 100g aportan casi la mitad del magnesio y el hierro que necesitamos a diario. Por contra, contienen ácido oxálico por lo que no recomiendo comerlas más de 2 veces por semana.

Acelgas silvestres recogidas paseando por el campo

Para su cocción se recomienda hervirlas brevemente sin cocinados largos, para mantener las vitaminas al máximo, al dente es más rápido y mucho más nutritivo y delicioso. A mi me gustan al vapor, salteadas en wok o en una crema o sopa. También puedes usarlas para unos wraps crudos o como contrapunto vegetal en potages.

Si estás muy segura de que las acelgas no son para tí, por supuesto puedes cambiarlas por espinacas u otra verdura de hoja que te guste por si no te gustan o no sabes como comerte las acelgas, aunque tienes que tener en cuenta que tienen características diferentes ¿quieres añadir más verdura de hoja verde a tu alimentación y no te gusta su textura? Esta crema especiada y antiinflamatoria gracias a la cúrcuma, es una manera excelente de comer verdura de hoja en cantidad de manera fácil y sabrosa, al tiempo que el caldo que usaremos como base, aporta proteínas y grasas de calidad. Un plato remineralizante aprovechando todos los beneficios del caldo de huesos, rico en fibra, colágeno, magnesio, vitaminas y minerales.

Veamos como preparar esta crema deliciosa.

INGREDIENTES:

· 600 ml del caldo de huesos
· 250 g de acelgas limpias
· 1 c de comino
· 1 c de cúrcuma
· 1/2 c de jengibre en polvo

PREPARACIÓN:

1. Añadimos el caldo de huesos que hemos preparado en la receta anterior en una olla y ponemos al fuego.

2. Cortamos la acelga en trocitos pequeños y la añadimos al caldo cuando éste empiece a hervir. Si queremos utilizar toda la acelga añadiremos primero el troncho y al cabo de 5 minutos la hoja.

3. Cocer durante 2 minutos y apagar el fuego. Al momento de apagar, añadir las especies y mezclar bien.

4. Solo falta triturar, añadimos el cocido en el vaso de la batidora y trituramos bien hasta que la textura sea bien fina. Aquí ya depende de los gustos de cada, si os gusta fina y no disponéis de batidora potente, se puede pasar por colador.

 

Como veis es facilísimo, un modo delicioso de añadir verduras de hoja de manera diferente a nuestros alimentación

¡Vamos a darle otra oportunidad a las acelgas!

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