Beneficios de comer con atención plena

El título de este post parece tan obvio que a lo mejor tu mente te está diciendo… ¡obvio que tiene que tener beneficios comer con atención plena! Racionalmente, en la teoría, lo tenemos claro… entonces ¿porqué no lo hacemos? ¿Porqué cuesta tanto dejar el móvil, la TV, el ordenador (o cualquier pantalla), dejar de atender por un rato el trabajo y a nuestra mente multitasking, respirar, bajar revoluciones y, simplemente, centrarnos en disfrutar de la comida y el acto de comer? 

Este post es para «convencer» a tu mente de todos los beneficios de comer más conscientemente, te animes a tomar consciencia de tus patrones, pares y poco a poco tomes consciencia de tus automatismos para poder así aumentar tu bienestar y conexión (responder en vez de reaccionar). Verás que hay múltiples beneficios a nivel corporal como: mejorar confort digestivo (muy importante para patologías digestivas), bajar inflamación, aumentar conciencia corporal, bajar de la mente al cuerpo… y también a nivel mental/emocional: bajar ritmo, aumentar conciencia, activar SNP y estimular nervio vago, aumentar satisfacción en el comer, momento de autocuidado, mejorar conexión con una misma,….

Este post es una invitación a aprovechar el acto de comer diario como un acto de conexión contigo misma, ya que cuando convertimos el acto de comer más conscientemente en parte de nuestras vidas, nos beneficiamos de infinitas maneras. Te animo a seguir leyendo, voy a darte muy buenas razones para que te sea más fácil pasar a la acción y practicar la atención plena en el acto de comer o mindfuleating.

· No tengo tiempo para mi, me paso el día trabajando, no tengo tiempo para nada…. ¿te suena? El momento de comer puede ser tu momento, tu ritual de autocuidado y de conexión contigo, no hace falta que te sientes en posición de loto y hagas una meditación formal durante X tiempo, cada día tienes la oportunidad de aprovechar tus comidas para practicar la atención plena de manera informal, esto te ayudará a reconectar contigo, tu autocuidado y el momento presente. Aumentará tu bienestar emocional y mental.

· Bajar «revoluciones». Estar con el Sistema nervioso simpático (SNS) a tope disminuye la contracción de los músculos lisos del tubo digestivo, el peristaltismo, la capacidad de generar jugos gástricos, en definitiva, enlentece y dificulta el proceso digestivo. Entonces si favorecemos un ambiente relajado, seguro y de conexión con el momento presente estamos favoreciendo la activación del sistema parasimpático (SNP) y el nervio vago, este es el estado necesario para que las funciones digestivas funcionen plenamente ¿como vas a digerir si tu cuerpo está huyendo del león (en estrés)?

· Obviamente, si comemos más conscientemente es más fácil que mastiquemos más, esto favorece la parte mecánica de la digestión a nivel de boca, los premolares, molares, la saliva y las enzimas de la boca pueden hacer mejor su trabajo (porque son conscientes de que están comiendo) y así favorecer que el alimento llegue al estómago más predigerido que si estamos en modo «morder y tragar». Masticar es vital para mejorar la digestión y para dejar tiempo a la leptina y grelina (señales hormonales de hambre y saciedad) que regulen e informen al cerebro y así evitemos comer en exceso con el disconfort digestivo a corto plazo y los problemas asociados a largo plazo.

· Además masticar más conscientemente favorece que disfrutemos más del placer de boca que nos ofrece la comida, nos quedaremos más satisfechos con lo que comemos, el acto de comer será más grato, más placentero y es más que probable que podamos graduar mejor cuanto necesitamos comer realmente porque al haber disfrutado intensamente no estaremos buscando contínuamente el placer que no nos dejamos sentir por comer demasiado rápido y sin degustar.

· Seremos más conscientes de los diferentes tipos de hambre que podemos experimentar: hambre de boca (placer en boca), visual (hambre por ver comida, efecto buffet) , de corazón (o emocional), mental (que te dice tu mente deberías comer X o no comer Y), estómago (hambre física), celular (aquí perfilamos más en qué apetece, salado, dulce, fruta, frío, caliente…, nuestras células hablan),… y cuales están más presentes en nuestro día a día e interfieren más en nuestra conducta alimentaria.

· Mayor consciencia de la sensación de plenitud de estómago.  Evalúa antes, durante y después de comer si estás llena en un 25%, 50%, 75%, 100% o 125%, tomar conciencia de esto, te ayudará a ser más consciente del hambre físico real. A la vez te ayudará a tomar conciencia de patrones o creencias inconscientes como: «tienes que terminártelo todo», «ya que he pagado me lo como todo…», etc. pregunta útil: ¿estoy comiendo porqué tengo hambre o porqué «tengo que» terminármelo todo?

· Al tener mayor consciencia corporal será más fácil detectar qué alimentos nos sientan bien y cuales no, qué nos hincha o nos provoca síntomas digestivos (distensión abdominal, gases, reflujo…) o extradigestivos (niebla mental, cansancio, picores o erupciones,…). Muy interesante y recomendable en alimentación con un alto grado de disbiosis, intolerancias, histaminosis, autoinmunidad,…

· Ayuda a mejorar nuestra relación con la comida porqué antes de comer tomamos consciencia de como estamos a nivel emocional, mental y corporal por lo tanto somos más conscientes desde donde parten nuestras decisiones alimentarias y podemos responder (decidir) ante los estímulos en vez de reaccionar (en modo piloto automático o hábito). 

Estos son sólo algunos de los beneficios, este artículo no pretende ser una guía exhaustiva (ni perfecta), si se te ocurre algún otro beneficio para añadir siéntete libre de escribir en comentarios y ayudar a enriquecer y ampliar la información que aquí he compartido. Gracias, me encantará leerte.

Y te estarás preguntando… ¿cómo puedo integrar la atención plena en el comer (o mindfuleating) en mi día a día?

De esto vamos ha hablar y sobretodo experimentar el próximo sábado 29 de febrero en el Taller de Mindfuleating en el centro Shanti en Amposta, de 10:30 a 13:00-13:30h donde daré un poquito de teoría y sobretodo mucha práctica para acompañarte a hacer algún «click» en tu relación con la comida y trucos para integrar la atención plena en tu día a día. Al final haremos un brunch consciente. No quedan plazas, aunque puede haber alguna baja de última hora, así que si te interesa escríbeme.

 

5 Comentarios
  • Berta Amat Elias
    Escrito el 23:03h, 28 febrero Responder

    Es una feina que estava fent fins que em vaig quedar embaressada (tot canvia). Ara que ja he sigut mare, em costa horrors o inclús m’és impossible estar tranquila mentre menjo, però ho he de fer per el meu benestar. Per exemple he detectat que quan la nena plora és impossible que pugui menjar tranquila ( ni tant sols si l’està consolant el seu pare…)

    • Dúnia Mulet
      Escrito el 19:46h, 30 marzo Responder

      Gràcies per comentar Berta. Sí sempre hi ha èpoques en que és més complicat menjar de forma conscient, forma part del procés de la vida i del procés d’aprenentatge. Poc a poc busca les teves pròpies estratègies per trobar una mica de calma que et permeti menjar més atenta i poder disfrutar del moment. Una abraçada

  • Pingback:BANANA CHOCOCAKE - AliMent
    Escrito el 19:47h, 01 marzo Responder

    […] Te deseo que la disfrutes conscientemente, poco a poco, saboreando cada bocado y sacando el máximo placer y satisfacción del momento #mindfuleating […]

  • Pingback:ROMESCO DEL SUEGRO - AliMent
    Escrito el 19:08h, 09 marzo Responder

    […] una estupenda forma de conectar con la tradición, slow food, sabores de temporada y practicar el #mindfuleating y el #mindfulcooking […]

  • Pingback:CHUCRUT - AliMent
    Escrito el 13:02h, 15 marzo Responder

    […] los alimentos y con nuestra esencia y autocuidado. Además és una estupenda forma de practicar el mindfuleating y el […]

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