BACALAO CON ALCACHOFAS

Esta es una receta de mi abuela materna que me encanta, el bacalao guisado con alcachofas. A menudo lo cocina mi madre y ella me lo ha enseñado a preparar y ahora te cedo el turno a ti 😉

Con el bacalao no escatiméis en la calidad, es algo importante para que luego la receta salga más sabrosa. Podréis comprarlo fresco, congelado o en salazón, siendo habitual la salazón para su conserva en seco. Este último permitió durante siglos a numerosas poblaciones continentales europeas disponer de reservas proteínicas durante los períodos de escasez de carnes, hecho que lo convirtió en un producto menospreciado por las clases más adineradas ya que no era un producto fresco y era de uso común en toda la población.

El bacalao es un pescado blanco sumamente apreciado en la cocina por su textura y versatilidad a la hora de elaborar con él una amplia diversidad de recetas. La melosidad del bacalao se lo da la gelatina que infiltra sus carnes y que se concentra en las láminas de la parte central y en la piel. La ventrisca es la parte más grasa del bacalao, como la de muchos pescados, por esto es tan preciada en alta cocina.

Las alcachofas le van de perlas a este guiso típico del Delta del Ebre que le dan un sabor al plato redondo. Para éste guiso no hará falta que las cocinemos con antelación, sólo con bien quitarles las hojas exteriores hasta encontrar las tiernas, cortar las puntas duras y cortarlas a cuartos o por la mitad será suficiente. ¡Vamos con la receta!

Ingredientes para 4 personas aprox.:

· 1 kg de bacalao (dos cortes por ración)

· 4 alcachofas medianas

· 4 huevos

· 1 tomate maduro

· un puñado de almendras y avellanas para la picada

· 4 ajos y un manojo de perejil

· aove, sal y pimienta

· un vaso de agua

Preparación:

1. En una cazuela para guisos añadimos un buen chorro de aove y sofreímos el ajo a láminas con el perejil cortado fino. Antes de que el ajo se empiece a dorar añadimos el tomate triturado y dejamos un par de minutos.

2. Pasado éste tiempo versamos un vaso de agua, mezclamos con el sofrito y añadimos las alcachofas peladas y cortadas por la mitad o a cuartos y las dejamos cocer unos 5-10 minutos.

3. Cuando veáis que la alcachofa empiece a estar tierna se añade el bacalao y la picada de frutos secos y se tapa para que inicie el guisado a fuego lento. El mismo jugo que irá desprendiendo el pescado tendría que ser suficiente para que salga un buen caldo y la cocción sea la correcta, de todos modos dependiendo de la cazuela o la tapa puede ser que tengáis que añadir un poco más de agua, ésto tenéis que ir controlándolo al momento.

4. Si utilizamos un bacalao en salazón, aunque esté desalado, lo normal es que no tengamos que rectificar de sal ya que en la cocción irá soltando sal acumulada en la carne, si es fresco congelado id controlando y salpimentar a vuestro gusto ya que la alcachofa siempre tiene un ligero regusto dulzón.

5. Cuando veamos que el bacalao esté casi al punto cascamos los huevos y los metemos directamente en el guiso intentando que no se rompa la yema. Hecho ésto dejamos cocer todo un par de minutos, retiramos del fuego y listo.

Cómo veis preparar un plato de cocina tradicional y riquísimo al mismo tiempo es mucho más fácil de lo que a veces imaginamos, solo necesitamos una primera ayuda en la transmisión de los conocimientos y un poquito de práctica para sorprender nuestros seres queridos.

 

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